lunes, 20 de agosto de 2007

ojo de águila. ejercicio performático. g.cueto

viajaré hacia Alemania el 30 de agosto, como no se leer ni escribir ni hablar alemán, nesecitaré de vuetra cooperación.

Cada uno de ustedes me entregará una palabra escrita en alemán y su correspondiente traducción.

Lo importante es que la palabra que traduzcan y que me la entregan vía coment o por mail
pataguan@gmail.com sea considerada por ustedes como importante para mi desenvolvimiento en Alemania. Seré una especie de turista cultural y artista visual a la deriva subjetiva de otros. Nesecitaré comer, movilizarme, orientarme, hablar con otras personas, etc.
Así que imagínenme en vuestra imaginación y otórgenme una dimensión de acción a través de sus palabras.

La palabra que me envíen la escribiré en un ojo de cartón(al reverso su traducción), este, será el dispositivo múltiple de conexión y enunciación. No registraré la acción porque creo que serán muchas, pero espero escribirles y contarles lo que suceda.
Es un ejercicio performático de muchas subjetividades.
Será a través de susu palabras en mis ojos de águila humana como poderes-miradas sobre otra lengua.

gracias y responderme pronto.
http://www.worldlingo.com/wl/lgtranslate/UP61481/T1/l/es/traductor.html
un traductor gratis por internet.(lo dejo a vuestro criterio)

jueves, 12 de julio de 2007

ARTE DE LA CHINA: "ZHANG HUAN, INC." EN LA FUNDACIÓN TELEFÓNICA.


texto de Daniel Bataller


Al entrar en la Fundación Telefónica a la exposición de Zhang Huan, que permanecerá hasta el 27 de Agosto de 2007, nos reciben unas azafatas que exhortan a uno a seguir una dirección determinada: -Es por ahí –nos dicen, como haciéndonos creer que existiera una dirección correcta. Es una primera señal para la sospecha. Si se decide no caer en la trampa, lo primero que encontramos es la fascinante serie de fotografías “Genealogy Tree” (2000). Nueve autorretratos de gran formato donde Zhang Huan recoge la acción de hacerse escribir la cara por expertos en caligrafía. Suponemos en un acto de fe que los ideogramas chinos para nosotros incomprensibles son en realidad un árbol genealógico. Poco a poco su rostro va quedando cubierto de negro hasta que finalmente se distingue una oscura figura desenfocada. Una pieza dotada de una ingeniosa poética. La escritura de la historia sobre uno mismo doblega la propia imagen, hasta la imposibilidad de reconocerse a sí mismo. Y es que Zhang Huan es un artista que trabaja desde la creación del yo.

Desde la perspectiva de pensamiento occidental, intentaríamos abordar su obra vía Nietzsche y la voluntad de poder que debe llevar a la creación del yo, Heidegger y el abandono de la metafísica, Derrida y su (re)construcción propia a partir del mismo Heidegger, incluso la crítica literaria que Richard Rorty realiza a partir de estos otros pensadores. Ironía privada. Mucho se podría hablar en esta linea. Pero Zhang Huan hace precisamente alarde de su desprecio por los libros. Al adentrarnos más en la muestra, y tras cruzarnos con obras donde se apropia de elementos de tradición china (el budismo, la escritura, imaginería tradicional…), nos topamos con “My Boston” (2005), una serie de fotografías que documentan una performance en el campus de la universidad de Boston: el artista se encarama a una enorme pila de libros y atraviesa con su cabeza un tomo de gran formato. Inmediatamente advertimos que las páginas están en blanco, y que el agujero se ha realizado limpia y escrupulosamente. Los libros son falsos, puro atrezo. Es aquí donde su performance torna en burda e ingenua crítica dadaísta.

En la China postcomunista, con su apertuna repentina al mundo a partir de los años 70, el arte chino se ve en la encrucijada de subirse al tren de alta velocidad del final de la modernidad o regresar a sus tradiciones milenarias en un postmoderno anacronismo estético. China también se hace a sí misma. En España curiosamente se dio una situación similar durante este mismo periodo, pero parece que por ser occidente, no ha costado mucho incorporar los lenguajes teóricos del arte hoy. Artistas como Zhang Huan parecen resolver este problema de una manera muy interesante y adecuada, con una coherencia histórica incuestionable y una resolución formal más que correcta. Pero el arte (occidental, desde luego) presupone necesariamente una serie de fundamentos históricos de pensamiento, y sintetiza su propia herencia cultural, y aquí es donde Huan patina. En los últimos años vivimos a aperturas cuanto menos interesantes de migraciones de cultura. Occidente se ha desgranado y extendido sus tentáculos culturales, el mundo se ha globalizado; Oriente consume capital, después de exportar su exotismo formal. No es de extrañar que artistas como el de la presente muestra despierten la simpatía de la crítica especializada, cansada de excesos de formalismos vacíos y receptora gustosa de aromas lejanos. Pero quizá haría falta imponer y exigir un poco de rigor en los entendimientos mutuos para no caer en complacencias culturales que tendrían más que ver con curiosidades de lo antropológico.

Zhang Huan es un artista chino occidentalizado, pues ha venido trabajando en Estados Unidos y Europa, y al mismo tiempo ahora trabaja recientemente de nuevo en China. Sin embargo, en su intento por subirse al tren se deja medio cuerpo fuera. Su problema es que queda en tierra de nadie. Presuponer cierta ironía conlleva implicito cierto grado de historicismo y nominalismo. Parece que quiera abarcar demasiado sin tener el rigor necesario en nada. Reiteradamente justifica sus acciones en el budismo, aunque no llegamos a entender si desde la honestidad y la sincera creencia, o desde la distancia irónica acerca de la tradición. En una de sus performances se cubre el cuerpo con pedazos de carne hasta que en un movimiento imprudente adivinamos las costuras de la tela que la sujetan y que a la vez la separan de su propia piel, formando un mero disfraz. Cuando mete gusanos vivos por su boca y su nariz, le resulta imposible disimular las náuseas y gestos de repugnancia. Al enjaularse con palomas, con el cuerpo cubierto de semillas, se refugia, intentando evitar los continuos picotazos de las aves. Queda en evidencia cierto grado de teatralidad y poca convicción en sus acciones, y nos resulta imposible ignorar una larga tradición de performers radicales (accionistas vieneses), o de serias propuestas de escenificación de ironía y absurdo, como en el caso de Paul McCarthy.

Algunas piezas del chino se salvan. Se puede leer una intención deconstructiva interesante en ciertas obras donde plantea re-creaciones propias a partir de su herencia cultural, como en “My Kung-Fu (2003)”, 12 litografías donde, apropiándose de un estilo tradicional chino, se autoretrata representando distintos episodios de artes marciales y budistas. Cuando viene sin embargo a pretender deconstruir años de clasicismo occidental realizando performances intinteligibles en Roma, cae de nuevo en la burda broma (que él parece tomar en serio), y que podría ser una tomadura de pelo para ciertos ojos demasiado occidentales. Los saltos culturales, en definitiva, se pueden abordar desde muchas perspectivas, pero nunca desde el desconocimiento y la ignorancia. En mis fantasías pienso en una obra en la que Zhang Huan se hace disparar en un brazo y justo antes de apretar el gatillo se retira rápidamente, para en declaraciones posteriores afirmar de manera solemne “He visto el dolor cara a cara”, - por supuesto ignorante de la obra de Chris Burden.

En los videos documentales que se presentan en la exposición descubrimos finalmente sus métodos de trabajo: Zhang Huan emplea en una nave de diez mil metros cuadrados a más de un centenar de personas para llevar a cabo sus producciones. No hay un contacto directo de su cuerpo con la materia plástica, ni una humildad o sencillez en sus modos de trabajo. Él es el arte. Su falta de transparencia contradice nuestro concepto de budismo (que es desde luego el californiano, heredero de D.T. Suzuki). Pero Zhang Huan no trabaja ya preocupado por el concepto de creación de uno mismo, sino en la creación de su factory, de su propia marca. Zhang Huan crea a “Zhang Huan, Inc.”.

En la sala de documentación alcanzo a traducir el significado de lo que vi escrito en su rostro. No es su árbol genealógico sino cuentos populares. Aunque la metáfora de la tradición me sigue pareciendo buena en esta pieza, permanece el mal sabor de boca. Leo sus entrevistas y verifico las peores sospechas. Mi primera lectura queda al desnudo, tanto como el resto de su propia obra: falsa, deshonesta, engañosa. Casi convence, afortunadamente decidí no hacer caso a las azafatas.


Daniel Bataller
Junio 2007

info@danielbataller.com

jueves, 5 de julio de 2007

CONCLUSIONES DE LA SEGUNDA REUNION

Trabajemos juntos en un proyecto con sentido comun

Conclusiones:

  • Que los dos ejercicios expositivos esten relacionados (anteproyecto y proyecto final)
  • Que nuestro trabajo creativo teórico y objetual gire en torno a una idea (concepto central)
  • Que abordemos la misma idea desde lo que cada quien es y lo que cada quien hace.
  • Que ademas de los "talleres" de los viernes, podamos reunirnos para trabajar como grupo en un ejercicio de crítica que enriquezca el proyecto común...

¿QUÉ? ¿CÓMO? ¿POR QUÉ? Y ¿PARA QUÉ?

Una buena tarea para el verano: pensar


¿qué podemos hacer? (obra individual/ un ejercicio colectivo/ obra para la expo/ otra cosa)
¿cómo lo podemos hacer? (forma de trabajo /colectiva/ individual o en grupos)
¿Por qué?
(que nos motiva)
¿Para qué?
(que estamos aportando al master y al arte en general)

SUBE TU PROPUESTA, intercambiemos opiniones

miércoles, 4 de julio de 2007

Por si os interesa.....

La otredad de un valle de búfalos

Patricia Fesser
Un valle de búfalos
Espacio F. Mercado de Fuencarral
26 de abril / 17 de mayo 2007

Texto: Natalia Martín Hernando

Con esta instalación de ocho lienzos de gran formato, Patricia Fesser vuelve a presentarnos la tan reiterada preocupación por la búsqueda de la identidad. Una constante que afecta al individuo y al grupo, a una sociedad que persigue reencontrarse con sus orígenes buscando un sustitutivo ante la pérdida de todas aquellas ideas o creencias metahistóricas que orientaban la vida pública.


Dice Octavio Paz que «los contrarios necesitan identificarse, es decir, proporcionar identidad el uno al otro con la existencia separada y al mismo tiempo paralela de ellos». Para Fesser, el animal simboliza la idea del otro opuesto por la cual el hombre se identifica como tal. Lo representa sobre fondo blanco, sin referencia paisajística, conformando un laberinto por el cual nos invita a deambular. El espectador circula en un pequeño espacio que lo obliga a sortear los lienzos convirtiéndolos en objetos. El cableado que recorre el suelo hace las funciones de arteria conductora que a través de sus ramificaciones divergentes distribuye una bombilla en cada obra. ¿Qué pretende iluminar, al hombre o al animal?


La falta de contexto en su representación unida a la cuidada pincelada realista que define las figuras provocan que el espectador, al adentrarse en este valle artificioso, observe y sea observado. Podría reconocerse en esas representaciones y entenderlas como un espejo, franqueando la barrera diferenciadora de la racionalidad. El ojo humano se vería retratado en la formalización minuciosa del animal y en el individualismo extremista que lo rodea, el cual es absolutamente definitorio del momento contemporáneo. Todas éstas son afirmaciones fundamentadas en la base teórica de la artista.

Fesser argumenta que «El animal simboliza, en el presente trabajo, la idea del otro, de aquello que, aun constituyéndonos, decidimos negar-nos y nos atemoriza: somos todo aquello que rechazamos; somos animales, somos mujer, hombre; somos marginales; todos somos todo: la empatía es un bien común, y el acto de sentirse ajeno a una realidad que también a uno le constituye creo que es la verdadera arma de "destrucción masiva"». No obstante, en muchas de las propuestas actuales es difícil encontrar una coherencia entre la práctica y la teoría que el artista desarrolla. Existe la propensión a crear una retórica que justifique el vacío semántico de la propia obra, que no hace sino evidenciar esta carencia. No se puede afirmar que sea éste el caso de Fesser, quien se acerca a su objetivo, pero no consigue alcanzarlo plenamente: la comunión no se produce. El resultado que obtiene es el desarrollo de un contenido del que el espectador asiduo a las galerías ya empieza a estar cansado. En mi opinión, sus pretensiones teóricas son demasiado forzadas en relación a su manifestación práctica, lo que limita a la propia obra. Su error residiría en intentar pertenecer a una tendencia que podríamos denominar, citando a Guillermo Kuitca, Arte de la Teoría. ¿Por qué estamos obligando a nuestros artistas a convertirse en teóricos? ¿Por qué no dejar que los signos que conforman la obra de arte sean interpretados por el espectador libremente? Intentemos que sea la práctica artística capaz de hablar por sí sola y dejemos a la Teoría del Arte el resto.

viernes, 29 de junio de 2007

Reunión

El jueves 28 nos reunimos en casa de Paola para charlar acerca del master y sobre todo de lo que nos preocupa de la exposición final...
Hemos puesto algunos puntos importantes sobre la mesa, pero seria muy bueno que pudieramos reunirnos todos para lograr un consenso en cuanto a las conclusiones...

Se acordó que la siguiente reunion será el dia 3 de Julio nuevamente en casa de Paola (calle mayor 73 1bd) a las 8:00 pm. Pasa la voz, pues lo importante es que estemos todos si es posible...

Angélica

lunes, 25 de junio de 2007

celebremos el fin del 1er cuatrimestre



Vamos a ponerle fecha y hora no?
tu que opinas...
Angélica

jueves, 21 de junio de 2007

trabajemos juntos

Para abrir el dialogo
Sobre el Ejercicio Expositivo
Propuesta de un Que tal si...
Angélica Álvarez


Los recientes comentarios de clase y algunas viejas ideas, han hecho que me ponga a pensar un poco ( cosa no tan rara en mi, aunque lo parezca) y poner sobre la mesa algunas ideas sobre el ejercicio expositivo de Noviembre.

No lo hemos podido comentar a fondo, cosa que me gustaría mucho de verdad, pero lo que se percibe en el grupo es esa necesidad de integración, cosa no tan fácil por otro lado ya que las diferencias nos caracterizan; diferentes nacionalidades, diferentes campos de trabajo, diferentes formas de producción, diferentes estilos de trabajo etcétera… Entonces ¿Cómo presentar un ejercicio expositivo con sentido y común?

A continuación esbozo algunas buenas intenciones:
 Reunir nuestro trabajo, tanto de los que realizamos alguna clase de obra física como de los que trabajan con la teoría y la crítica, en un ejercicio común y equitativo.
 Presentar una articulación con sentido de los resultados del Master y no “un catálogo” de la obra individual producida en el marco de este.
 Generar un proyecto de trabajo común y a la vez posible fuente de más proyectos. Respetando en la medida de lo posible las diferencias que nos caracterizan, es decir potenciando las experiencias particulares.
 Compartir en una especie de intercambio creativo los avances de los talleres en que se nos ha dividido. Es decir no solo trabajar en el taller para tener algo que presentar la exposición final.
 Y por último y no menos importante hacer algo mas divertido y “contemporáneo” que una exposición colectiva estándar…

¿Cómo?

Pues así de primera intención se me ocurre algo que me gustaría compartir del mismo modo que me gustaría escuchar otras propuestas.

Mi propuesta pretende solo darnos algunas pautas para tratar algunas de nuestras intenciones dándoles soluciones accesibles y menos aburridas.

Consiste en tres pasos:

1.- Generar un proyecto.- es decir trabajar alrededor de una idea predeterminada y concensuada por todos.
2.- Generar proyectos individuales de creación.- es decir hacer obra para ese proyecto, los que hagamos obra y hacer el apoyo de investigación y soporte teórico del mismo para los que hagan crítica, respetando nuestros estilos particulares, formas, enfoques y técnicas, para enriquecernos en la variedad.
3.- Presentar los resultados del proyecto. Y aquí es donde entra la 2º parte de mi propuesta.
¿Cómo presentar obra, con formatos muy diferentes, estilos diferentes, enfoques diferentes etc, aunque giren en torno a la misma idea? ¿Cómo dar sentido estético a este collage? ¿ con una exposición tradicional en la sala?

Mejor hagamos una fiesta

Características:
La obra producida no es efímera (en casi todos los casos), la exposición siempre lo es, reduzcamos el tiempo de exposición al mínimo, una noche.
Que nuestro “comisario” (es decir ese que dispone la presentación de la obra ) sea un VJ y un DJ.
No exhibamos la obra sino el registro electrónico de la misma, Total es lo que al final siempre hacemos cuando nos quedamos con las fotos y el catalogo… Así unificaríamos el formato.
Podemos jugar además con los soportes de proyección de los registros electrónicos de nuestra obra, desde pantallas normales, hasta proyecciones sobre modelos vivos en movimiento, mega pantallas para sobredimensionar la obra, etc… También se pueden incluir videos de los textos que acompañan el proyecto, con la participación activa de de las personas que los realizaron, videos sobre los opinantes y los creadores ( tendrían que estar pensados para ser leídos y vistos y no escuchados ya que la música podría interferir, se puede exhibir el proceso de los objetos, y lo mejor de todo se puede hacer todo simultáneamente organizado y musicalizado por el VJ y el DJ.
Nos permitiría relacionarnos de una forma diferente y distendida con “el publico”
La fiesta no quita la posibilidad de generar con los mismos resultados un catalogo virtual en un website, o uno impreso.


Cosas en que pensar.
 La importancia del registro fotográfico o electrónico de la obra. Desmaterialización de la misma (no hay por que presentarla físicamente)
 La fiesta como experiencia estética
 La viabilidad de la exposición virtual y la posibilidad de un catálogo electrónico comisariado por un VJ.
 Podríamos llamarla algo así como Catalogo Electrónico Relacional

Logística. Como hacerlo
Lugar: La sala de exposiciones de la facultad (el lugar es importante tiene que tener este carácter)
Entrada solo con invitación – para controlar el cupo y la correcta visualización-
VJ y un DJ profesionales que estén relacionados con el mundo del arte y que tengan cierto reconocimiento ( todos conocemos alguno no?)
Generalmente los DJ tienen el equipo necesario para montar una fiesta y podríamos a llegar a un acuerdo con el presupuesto.
Se puede buscar un patrocinador para poder hacer un catering y bebidas gratis.
Cada uno de nosotros tiene la libertad de decidir el formato de proyección de su obra y así como el lugar dentro del plano.
Y a bailar, beber y hablar de nuestro trabajo…